Ella se llama Irene, nació en Kokwa island y tiene 22 años. Kokwa Island es una pequeña isla dentro del Lago Baringo, Kenia, donde se refugiaron la tribu de los Ilchamus (pertenecientes al grupo étnico de los Masai) cuando hubo las sangrientas revueltas del 2007.

Los Ilchamus refugiados en la isla de Kokwa viven una vida difícil y dependiente de la tierra firme: tradicionalmente ganaderos de vacas, cabras y ovejas, viven en una isla donde la tierra es rocosa y el verde escasea, por lo que los animales no tienen mucho de comer. Afortunadamente, se han adaptado en el aspecto de comer pescado, que pueden encontrar en el lago, a pesar de que no lo consideran como “comida maasai”.

Irene es una chica menuda e inquieta. Sus inquietudes le han llevado muy lejos, ya que es una de las pocas jóvenes de su aldea en la isla que ha cursado estudios secundarios y superiores.

Las mujeres maasai tradicionalmente deben casarse jóvenes y cuidarse de la familia, la construcción de la casa e utensilios y de la producción de la comida. Los hombres, que tradicionalmente se les preparaba para la guerra para defender la tribu, se encargan exclusivamente de cuidar el ganado y protegerlo de los depredadores. Aunque en la isla, no hay muchos depredadores, pasto ni guerras.

Así que Irene es un caso único. Tuvo la oportunidad de acceder a estudios superiores después de la educación secundaria gracias a sus buenas notas y el apoyo de su familia y la ONG local NECOFA. Estudió “Community health and mobilization” y lo hizo a distancia, gracias a un ordenador que le dio NECOFA, con un pequeño modem. Así estudiaba durante la noche con su conexión a internet y enviaba los trabajos una vez al mes.

 

Nos contaba que a veces se pasaba toda la noche desvelada para poder estudiar y leer los libros, y al día siguiente emprendía las tareas rutinarias. Lo mejor de todo es que al acabar el curso, sacó las mejores notas de toda su clase y, al recordarlo, aún se le humedecen los ojos del orgullo y esfuerzo que le costó.

Salud reproductiva

Irene desde que cumplió los 18 años hace voluntariado para apoyar la salud reproductiva de las mujeres. Colaborando con el Centro de salud que tiene la isla, que se inundó cuando las aguas del lago subieron en el 2005 a causa de la acumulación de sedimentos, ella nos cuenta que el principal problema de las mujeres Ilchamus es que tienen hasta 10 hijos sin condiciones apropiadas para ello. Desde que acabó la educación secundaria, Irene siempre ha apoyado a las mujeres de su isla sensibilizándoles sobre salud reproductiva y planificación familiar. A veces los maridos de las mujeres no quieren que ellas escogan un método de planificación familiar, así que muchas veces ellas optan por un anticonceptivo que les es inoculado cada 3 meses. Así, si espacian el tiempo entre niño y niño, pueden recuperarse mejor físicamente y también atender mejor a su bebé.

Opina que uno de los proyectos que debería repetirse en su isla y en otras áreas es el de las compresas reutilizables. Uno de los principales problemas de las adolescentes es que cuando tienen la regla no consiguen ir a la escuela, debido a que los métodos tradicionales con telas son poco prácticos para estar cómodas, limpias y poder cambiarse, por lo que siempre se tienen que quedar en casa, perdiendo a veces hasta una semana de escuela cada mes.

Las compresas que se venden en el supermercado tienen un precio demasiado alto para la población local, por lo que las reutilizables ayudan mucho a las muchachas a poder ir a la escuela. Cuando una pequeña iniciativa las produjo, ella fue una de las principales voluntarias en repartirlo, también a mujeres que acababan de dar a luz. Así que está a la espera de otra pequeña iniciativa para poder poner en marcha de nuevo y atingir a muchas muchachas que pierden escuela innecesariamente cada mes.